y en cuanto acabó de zurcir las heridas de
las noches mal dormidas llegué yo y le
llené de flores el jergón para los
dos, sin espinas, de colores, que se rieguen
cuando llore y cuando no, las sulfatamos con
nuestro sudor, y me confesó, cuando quieras
arrancamos que en la línea de la mano lo
leyó, que se acabó el que la quemara
el sol, pero se asustó, ¡como te
retumba el pecho!, tranqui, es solo mi maltrecho
corazón, que se encabrita cuando oye tu
voz, el muy cabron...
¿qué coño le pasara que ya
no sale a volar ? tal vez le mojó las
plumas el relente de la luna, le volvió
loca el sonío' de las gotas de rocío
cuando empieza a clarear y aún no se ha
y me enamoró, ya ves, aunque era un hada alada y
yo seguía siendo nada no importó,
eramos parte del mismo colchón hasta que
juró,"nos querremos mas que nadie pa
que no corra ni el aire entre tu y yo",
sentí que me iba faltando el calor, y digo
yo...
¿qué coño le pasara que ya
no sale a volar ? tal vez le mojó las
plumas el relente de la luna, le volvió
loca el sonío' de las gotas de rocío
cuando empieza a clarear y aún no se ha
dormío' y le hizo un trato al colchón, con su espuma
se forró el corazón, anoche
era de piedra y al alba era de mimbre que se dobla antes que partirse...
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